Se respira amor en la boda de Isel y Ana, sobre todo amor por la música porque no montaron una boda normal, no. Montaron un festival de rock en toda regla!! Con su ceremonia llena de canciones dedicadas a los novios, su carpa en lo alto del pueblo, en la Ermita de Calaceite, pulsera festivalera, un menú muy divertido, photocall rockero… ¿A ti que mesa te tocó? ¿La de Extremoduro o la de Fito y los Fitipaldis? Y para terminar un concierto de rock con un baile nupcial muy original!!!

Agradecidos de poder trabajar así, siempre rodeados de sonrisas y ROCK!

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